domingo, 22 de mayo de 2011

EL PODER

La gente buena es manipulada por otros convirtiendose en capullos,desgraciados,etc.
Michel Foucault ha sido un gran filosofo que se ha dedicado al estudio de la carcel,el manicomio,el sexo,entre otras cosas.Ademas ha sido  especialista en el poder sobre la gente,gran filosofo frances ya muerto.
El poder es un gran tema muy hablado en la sociedad actual y del pasado.El poder esta en todas partes,por ejemplo un maestro tiene poder;tambien todos nosotros estamos envueltos en poder.La escuela es una especie de carcel para todo el alumnado en general.

¿Que es la psiquiatria?;¿quien define la locura?.Antiguamente el loco era rechazado.
 Aprender:el aprender algo no es necesario para ello que un profesor enseñe,si no que,hay personas que tienen la capacidad de aprender sin nesesidad de que alguien le explique.El profesor convierte a los alumnos en invalidos debido a que supuestamente son los que saben y nosotros los alumnos somos tontos,no sabemos,etc.
Un buen ejemplo es el del frances Jean Raciere qeu atraves de su mito de la pedagogia consigue mostrarnos a todos nosotros que nosotros los alumnos is sabemso cosas:este experimento consiste en que dandoles un libro a sus alumnos que es bilingüe,el profesor deja a merced de los alumnos el aprender por ejmplo filosofia.Finalmente los alumnos aprenden filosofia.

                                                  Iustin Moraru,1ºBachillerato ºE maestros de la sospecha

jueves, 19 de mayo de 2011

El poder político

El poder es la capacidad que tiene una persona o grupo de personas para infliur en los demás, y de esta manera llegando a conseguir que esas personas al final acaben haciendo lo que ellos manden.
Un tipo de poder muy conocido es el politico. Por ejemplo cuando se van acercando unas elecciones los politcos empiezan a "comernos la cabeza" diciendo lo que dicen todos: "Si me votáis mejoraré el empleo, tendreis un aumento de salario, mejor seguridad... Aunque todo esto pueda parecer una tonteria está totalmente demostrado que con estas palabras repetidas una y otra vez durante un largo período de tiempo, las personas cambian de opinión, votando al político que tanto ha influido en el pensamiento de los demás.

Este tipo de poder siempre existirá, aunque nos sea duro reconocerlo. Siempre habrá personas por encima de nosotros con el fin de manipularnos e influir en nuestras ideas.

                                                                                 Mireya Cabeo Villegas

martes, 17 de mayo de 2011

Texto sacado de un blog

Coincidí en una boda a la que fui hace poco con una conocida del instituto, ahora psicóloga, que me habló en un momento de la conversación tipo (que si cómo estás, que si cuanto tiempo, cómo va todo) de una terapia que estaba probando con sus pacientes y que consistía en no poder quejarse durante veintiún días. A lo Samanta Villar, mi amiga les pone una pulsera a sus pacientes para que ellos y sus interlocutores sean conscientes de que están en terapia y si el paciente se queja debe cambiarse la pulsera de muñeca y comenzar desde cero.
Me imaginé sin poder quejarme durante tanto tiempo y se me antojó una tortura medieval. Fue un alivio cuando me advirtió de que de pensamiento puede uno quejarse lo que quiera, pero no puede verbalizarlo. Según me explicó, por no sé qué proceso neurolingüistico, cuando expresamos algo en voz alta se activa un mecanismo en nuestro cerebro que hace que se potencie ese estado. “Pero ¿esto no es engañarse?”, le pregunté a la psicóloga. “No”, me dijo, “se trata de no cebarse y meterse en una espiral que le impida no ver más allá y pensar que todo está mal, no es ponerse una venda en los ojos y no ser consciente de los problemas.” Sobre este tema algo parecido le oí decir a Punset en una entrevista en ‘El Intermedio’. Resulta que si te pones una cuchara en la boca, forzando así la forma de una sonrisa, tu cerebro lo asimila y potencia la sensación de felicidad. Habría que preguntarle a Punset si la felicidad inducida es proporcional al tamaño de la cuchara.
Desde que estoy parado me he puesto cientos de cucharas, tantas que me han salido yagas en las comisuras. Lo mismo que una gran parte de la sociedad, he ido con cucharas en la boca, algunas que nos las hemos puesto nosotros y otras impuestas con calzador. Ayer, la sociedad decidió abrir la boca y mandar a tomar por culo las cucharas. Se hartaron de llevarlas como mordazas y las usaron para hacer ruido. Llegó la hora de quejarse.
¿Por qué no se ha hecho antes? Como no puedo ni quiero hablar en nombre de todos, explicaré mis razones. Por el sentimiento de culpa, que hace que no se crea merecedor de todo lo malo que le ocurre. Cuando uno se queda en paro y no encuentra trabajo siente vergüenza porque piensa que algo habrá hecho para merecerlo. Quizá no estudió lo suficiente, quizá no hizo lo que tenía que hacer ni tragar con lo que tuvo que tragar. La culpa que te hacen sentir los demás cuando te miran con desconfianza cuando les dices que no encuentras trabajo por más que buscas. Como cuando te echan en cara que sólo quieras dedicarte a aquello que te gusta y por lo que te preparaste durante años. “Si estás en paro es porque quieres”, te dicen “y si no puedes dedicarte a lo tuyo déjalo y búscate otra cosa”. ¿Alguien piensa en lo frustrante que puede ser aparcar lo que uno ha deseado desde siempre?
Y entonces surgieron los NI-NI, esa generación inventada para responsabilizar aún más a los jóvenes de la desgracia en la que viven. De nada sirve que esos que ni estudian ni trabajan sean un pequeño grano de arena en el desierto (tan sólo un 5,4% según el últimoestudio del Consejo de la Juventud de España). Se echa la culpa de todos los males a los inmigrantes que vienen a nuestro país pero a cambio se celebra la firma de un acuerdo con Alemania para que acoja a los españoles y en televisión se nos bombardea en distintos programas con la fabulosa vida de los que un día se marcharon y que al fin y al cabo son tan inmigrantes como el marroquí que viene a España a buscarse la vida.
Ahora en FMI habla de una “generación perdida” en España. Es esa generación la que se ha lanzado a la calle bajo el lema “sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo”. Yo me atrevería a llamarla “generación estafada”. Mientras unos serán castigados en las urnas por no haber sabido gestionar la crisis los otros se frotan las manos sabiendo que, sin haber hecho tampoco los deberes, les llegará un Gobierno como maná caído del cielo. Ambos se han burlado de sus ciudadanos. Hablaron de apretarse el cinturón y fueron incapaces de reducir sus gastos viajando en turista. El chocolate del loro, sí, pero qué se puede esperar de alguien que ni siquiera es capaz hacer un gesto, por mínimo que sea.
Esos son los mismos que a cambio nos proponen el copago, es para descojonarse. Quieren hacernos creer que pagar por ir al médico de cabecera es “copagar” la Seguridad Social. Si con mis impuestos pago la Seguridad Social y tengo que pagar para ir al médico creo que la palabra adecuada es “repago”. Quieren que confiemos en ellos como cuando nos hablaron de unos brotes verdes que jamás florecieron porque estaban plantados en tierra yerma. Y luego están los otros, los que por un lado hablan de contener el gasto y por otro se pelean con el Presidente para que les deje seguir endeudándose.
¿Serán capaces de mirarnos a los ojos y darnos explicaciones? Mucho me temo que no.

domingo, 15 de mayo de 2011

El poder es un es un estado de superioridad , que puede obtener una clase determinada y poco abundante , que puede anteponer su opinion personal a la de los demas . El mayor problema del poder , es que cuanto mas tengas y puedes obtener , mas posivilidades tienes de caer en la tentación y corromperte , y de querer conseguir mas y mas sin parar. Esto representa a la abaricia , que es uno de los 7 pecados capitales y quizas puede lleger a ser el peor , ya que con la abariacia deseas todo lo que te falta , y gracias a ese deseo nace la envidia , y asi sucesivamente sin mas remedio y sin poder evitarlo.

Los que menos poseen , menos desearan , ya que pueden vivir felices con lo que tienen y no tienen necesidad de buscar desesperadamente mas , por lo que no obtentaran el poder adsoluto y escesivo .El poder no tiene porque ser malo siempre , puede ser bueno hasta cierto punto , ya que cuando hay demasiado , por naturaleza de los seres humanos , lo mas normal es que nos corrompamos , pero eso son solo la mayoria , ya que , existen personas , poco abundantes que pueden soportar las grandes tentaciones y evitar conseguir el poder adsoluto.

Zumbardo hizo la prueva y comprovo que el poder nos puede volver malos , la prueva esta en que la carcel que creo , cojio buenas personas , sin agresividad , y los puso como carceleros y al final del experimento acabaron abusando del poder que tenian , abusando y golpeando a los prisioneros sin ninguna compasion .Ellos pensarian en esos momentos que eran las piezas de un gran puzzle y que solo seguian ordenes y no caeria responsabilidad en ellos , sino que caeria en los altos cargos . Aunque solo fue un experimento , al final se lo acabaron creyendo , lo que le hizo ser agresivos , cuando al inicio del experimento eran personas buenas . Zumbardo al final tubo que parar el experimento , porque les estaba afectando a los carceleros y al propio Zumbardo .

Despues de ver este experimento pienso que todo puede ser bueno , pero hasta que alcanza su limite entre el bien y el mal , cuando sobrepasa el limite , se convierte en mal , y da igual las escusa que puedas poner , solo es mal y oscuridad en la que las personas sufren.

alvaro , maestros de la sospecha

miércoles, 11 de mayo de 2011

Sin límites.

Siempre se ha alabado el progreso técnico, ya que implica un gran grado de desarrollo social; hace nuestra vida infinitamente más fácil y cómoda pero, ¿realmente este avance solo conlleva consecuencias positivas? ¿Cuál es el precio a pagar por el bienestar de unos u otros?

Creo que es necesario que recuerde que gracias a las mismas "ciencia" y "técnica" que nos facilitan tanto la vida a algunos, dos ciudades japonesas fueron arrasadas en el año 1945, sin miramientos ni distinciones de ningún tipo; los norteamericanos no brindaron a estas PERSONAS la oportunidad de salvar sus vidas a la hora de lanzar sendas bombas atómicas. Y entonces yo me pregunto: ¿qué hubieran hecho los estadounidenses si Japón no hubiera capitulado? A sabiendas del mal que estaban causando, ¿hubieran continuado aniquilando ciudades hasta lograr la tan ansiada rendición? Porque según la Historia nos narra, una vez comprobados los devastadores efectos sobre Hiroshima, no dudaron en lanzar una segunda sobre Nagasaki.

¿Queda justificada tal matanza? ¡Por supuesto que sí! Por lo menos, para el gobierno norteamericano, que veía claramente preferible acabar con la vida de miles de inocentes que sacrificar a parte de su población librando batallas.

¿Cuál es la conclusión que saco de todo esto? La tecnología, ciencia, técnica, etc. no son en sí nada negativo, nada peligroso, nada dañino, siempre y cuando no caigan en las manos equivocadas.

Y es que para la maldad del ser humano, no existen límites.


Ainhoa Vázquez Montoya.

sábado, 7 de mayo de 2011

OBEDIENCIA

La obediencia ha sido usada como método para mantener el orden social (en el tráfico mediante las multas, en la escuela con los partes...). Mediante la educación, aprendemos a obedecer a los mayores y a la autoridad como lo que es correcto (nos enseñan que la obediencia, por así decirlo, es buena). Pero ¿qué pasa cuando la aplicamos a la guerra? ¿Por qué se someten todos los soldados a obedecer a su general? ¿Por miedo al castido? ¿O porque obedecer es lo correcto? En cualquier caso, debemos diferenciar entre lo que a nosotros nos parece ético y más apropiado hacer y lo que nos mandan que hagamos.


Valeria Rubí Villegas

miércoles, 4 de mayo de 2011

Experimento de Milgram

Este experimento consiste en poner a prueba la obediencia o la resistencia a la autoridad de los participantes. Se llevó a cabo a principios de los años 60
 El experimento requiere tres personas: El investigador, "el profesor" (el voluntario) y el "aprendiz" (el que se hace pasar por participante en el experimento). El investigador le explica al participante que tiene que hacer de maestro, y tiene que castigar con descargas eléctricas al alumno (aprendiz) cada vez que falle una pregunta. El "profesor" cree que está dando descargas al "alumno" y que le está haciendo sufrir, cuando en realidad todo es " puro teatro". Ante esta situación desesperada, el profesor harto de oir los gritos del alumno causados por el daño de las descargas, éste  le comunica al investigador que no desea continuar, pero el investigador le dice que debe continuar. Un 65% de los participantes lleva el experimento hasta el final sabiendo el peligro al cual están sometiendo a los alumnos ( el peligro de las descargas eléctricas)
En resumen, con  este experimento se  intenta demostrar que personas normales y corrientes pueden llegar a actuar con crueldad si son sometidos a la autoridad.


                


                                                                                                            Mireya Cabeo Villegas